El mundo de la venta ambulante

Cuando era pequeña mi madre solía llevarme a mercadillos que ponían en mi pueblo, a mi me encantaba el ambiente que se respiraba en ese lugar, un montón de puestos de variedad de cosas, ropas, calzados, complementos, bisuterías, juguetes, menaje para el hogar, incluso frutas y verduras eran los puestos que a menudo recorría de la mano de mi  madre.

Yo siempre he sido una persona muy impulsiva y siempre e querido tener mi propio negocio, por lo que cuando salí del instituto monte una sociedad con  mi madre y abrimos una tienda de dulces típicos, en ella mi madre se la pasa con las manos en la masa y con el horno a toda potencia, mientras yo me encargo de la venta y de las exportaciones e nuestro producto que tiene mucho éxito detrás de nuestras fronteras.

Como me gustaba la idea del mercadillo del pueblo, saqué licencia para montar un pequeño puestecito en el que vender mis dulces, y la verdad es que tienen un rendimiento del cien por cien, en el puesto que más gente hay siempre es en el mío, y eso me encanta, el bullicio de la gente comprando, otras probando lo que compran, algunas hasta me piden café, cosa que estoy planteándome muy seriamente.

Pero como en todos lados hay que andar con pies de plomo en cuanto a los billetes falsos, para que no me engañen me he comprado un lapiz detector de billetes falsos el cual es muy útil y efectivo, solo tengo que hacer una raya sobre el papel del billete y este me dice si es falso o bueno. Hasta el  momento no he encontrado ninguno falso, afortunadamente para mí porque no se cual sería mi reacción si me pagan con un billete que no vale para nada. La picaresca de la gente te hace tomar medidas y desconfiar un poco de todo el mundo, y como se suele decir pagan justos por pecadores. En el mercadillo se ha corrido la voz y raro es el puesto en el que no hay un lápiz de estos, lo llaman el lápiz mágico y no sin razón, te puede evita muchos problemas su utilización continua y es que es una verdadera pena pasarte todo el día trabajando para que llegue un listo de la vida y te la cuele por que hoy le apetece engañar a alguien.