La mala suerte

No sé si está bien entendido lo que significa tener mala suerte, mala suerte no es pisar una caca de perro cuando vas por la calle, ni que la tostada caiga por el lado de la mermelada, ni que se te rompa el tirante del vestido cuando estas de fiesta, mala suerte no es perder el autobús o que cancelen el vuelo. Mala suerte es tener un pequeño accidente en el que el coche arde por combustión y que esa misma semana te haya cumplido el seguro.

Pues sí, sales a trabajar como todos los días, y por casualidad se te cruza un gato, un gato negro para ser exacto, esto ya es carne de cañón para los supersticiosos, lo esquivas y acabas empotrando el coche contra un árbol, si, estilo película americana. El gato por supuesto no sufre ningún daño, y tu tampoco, pero el coche, el coche se ha quedado de mírame y no me toques, de pronto y sin previo aviso, dadas las altas temperaturas de principios de Agosto el coche empieza a arder en llamas, unas llamas pequeñas pero fuego al fin y al cabo, cuando quieres reaccionar el fuego ya ha devorado medio coche.

Bueno, no pierdes la calma, viene la grúa y se lleva el coche al taller más cercano en el que te dicen que no hay solución, que el coche este siniestro total. Entonces es cuando toma sentido la frase tener mala suerte, te pones en contacto con el seguro y descubres que además de llevar cumplido y sin pagar una semana (hecho por el que podría echarse atrás en la reparación) como lo tienes a terceros básico porque es el único que puedes pagar, n o tiene cobertura para el incendio, por lo que ante tu asombro te quedas sin coches a la voz de ya.

¿Mala suerte? Entonces buscas en internet donde poder dejar ese trasto para por lo menos hacerlo bien, pones en el navegador desguace compra coche y descubres un sitio en el que lo comprar esté como esté. Así que al menos te va a quedar el consuelo de que acabará siendo reciclado en un centro especializado ya que no te gustaría en absoluto que tu coche destrozado formara parte de un paisaje de contaminación en cualquier descampado  lleno de grafitis y lanzando agentes contaminantes a la atmosfera. Te quedará el consuelo de hacer algo bien.

No sé si está bien entendido lo que significa tener mala suerte, mala suerte no es pisar una caca de perro cuando vas por la calle, ni que la tostada caiga por el lado de la mermelada, ni que se te rompa el tirante del vestido cuando estas de fiesta, mala suerte no es perder el autobús o que cancelen el vuelo. Mala suerte es tener un pequeño accidente en el que el coche arde por combustión y que esa misma semana te haya cumplido el seguro.

Pues sí, sales a trabajar como todos los días, y por casualidad se te cruza un gato, un gato negro para ser exacto, esto ya es carne de cañón para los supersticiosos, lo esquivas y acabas empotrando el coche contra un árbol, si, estilo película americana. El gato por supuesto no sufre ningún daño, y tu tampoco, pero el coche, el coche se ha quedado de mírame y no me toques, de pronto y sin previo aviso, dadas las altas temperaturas de principios de Agosto el coche empieza a arder en llamas, unas llamas pequeñas pero fuego al fin y al cabo, cuando quieres reaccionar el fuego ya ha devorado medio coche.

Bueno, no pierdes la calma, viene la grúa y se lleva el coche al taller más cercano en el que te dicen que no hay solución, que el coche este siniestro total. Entonces es cuando toma sentido la frase tener mala suerte, te pones en contacto con el seguro y descubres que además de llevar cumplido y sin pagar una semana (hecho por el que podría echarse atrás en la reparación) como lo tienes a terceros básico porque es el único que puedes pagar, n o tiene cobertura para el incendio, por lo que ante tu asombro te quedas sin coches a la voz de ya.

¿Mala suerte? Entonces buscas en internet donde poder dejar ese trasto para por lo menos hacerlo bien, pones en el navegador desguace compra coche y descubres un sitio en el que lo comprar esté como esté. Así que al menos te va a quedar el consuelo de que acabará siendo reciclado en un centro especializado ya que no te gustaría en absoluto que tu coche destrozado formara parte de un paisaje de contaminación en cualquier descampado  lleno de grafitis y lanzando agentes contaminantes a la atmosfera. Te quedará el consuelo de hacer algo bien.