Un lugar mas acogedor y ordenado

Desde que me dedico a escribir suelo trabajar desde casa, es verdad que con mi ordenador puedo ir donde quiera, pero trabajar en casa me proporciona esa comodidad, esa paz y esa tranquilidad que busco para contaros cada día un poco de lo que necesito que sepáis. Por ello es que cuando lo decidí quise tener mi espacio, ese lugar en el que pudo concentrarme, ese lugar en el que no me molestan los niños, un lugar que me da paz y en el que puedo trabajar del tirón sin ver cómo pasan las horas del reloj. Claro cuando decidí esto la habitación en la que decidí quedarme era justo el cuarto de juegos de mis hijos, menudo sitio de tranquilidad en esos precisos momentos, la verdad es que pusieron el grito en el cielo cuando se lo conté, pero nada que no se pudiera superar con la ayuda de otro lugar parecido solo que en su propio cuarto, es verdad que pedían algo de espacio, pero es lo que yo necesitaba para poder trabajar y al final acabaron respetándolo.

El lugar en el que se trabaja no debe ser cualquiera, es verdad que igual hay a quien no le importa, pero para mí sin lugar a dudas era primordial, debe ser un sitio en el que preferentemente entre la luz natural, no hay nada como poder escribir son este tipo de luz, al final la luz artificial ter va apagando los ojos y te hace encontrarte poco tiempo después con astigmatismo incluso con una fuerte miopía. Yo enseguida lo tuve claro mi mesa iría junto a la ventana, ya que así podría recoger todos esos rayos de luz desde el amanecer hasta casi la hora de que el sol se pusiera, compra una mesa amplia, en la que cupiera todo lo que necesitaba para trabajar, no hay nada como tener a mano lo que de verdad necesitas, sin tener que levantarte ni distraerte en ningún momento, la silla pos supuesto de las más cómodas que encontré en le mercado gracias a ella evito dolores innecesarios de espalda y para terminar de configurar esa enorme paz ya solo me faltaba conseguir una web como http://www.destructoras-de-papel.es en la que poder encontrar una buena máquina que me mantuviera a raya el desorden en mi oficina, gracias a las destructora que compré todo el correo incluidos los folios que debo desechar al imprimir van derechitos al lugar en el que siempre debieron estar.